viernes, 5 de marzo de 2010

EL PSICOANALISIS Y LA EROTICA ACTUAL





En vísperas de la celebración de la X Conversación Clínica del Instituto del Campo freudiano en España, con el título y el tema de “El amor en las neurosis”, se me ocurren algunas reflexiones sobre las coordenadas de la erótica actual, entendiendo por ella el conjunto de los tres elementos que animan y colorean nuestra existencia de seres hablantes: el amor, el deseo y el goce.
Dado que asistimos a una feminización progresiva del mundo y el amor ocupa, por lo general, un lugar importante en la vida de las mujeres, ¿se podría pensar que el amor sale con ello más fortalecido?
Nada más lejos de la realidad. Los vínculos amorosos, los vínculos en general, parecen perder progresivamente solidez -Bauman habla de amor líquido.
Hay que aclarar qué cuando, en psicoanálisis, hablamos de la feminización del mundo, no nos referimos a la presencia creciente de la mujer en la vida social y, por tanto, no la consideramos una consecuencia directa de ella.
Nos referimos a que hay una modificación de la lógica del Otro social: hemos pasado de un funcionamiento basado en la lógica del Todo a un funcionamiento basado en la lógica del no todo. Trataré de explicar un poco esto.
J. Lacan escribió en los años setenta las llamadas fórmulas de la sexuación para dar cuenta de la posición masculina y femenina frente al goce (1).
Hay dos modalidades de satisfacción posibles, cada una de las cuales sigue una lógica distinta: 1. El goce de los sujetos, hombres o mujeres, en posición masculina es todo fálico; y 2. El goce de los sujetos, hombres o mujeres, en posición femenina es no todo fálico.
Ambas lógicas implican figuras distintas del Otro respecto a la ley y su garantía: la lógica del Todo fálico requiere un Otro, el padre tradicional, que enuncia la ley pero queda excluido del conjunto al que esa ley se aplica, por lo que puede funcionar como su garantía, lo que crea un conjunto con los elementos a los que se aplica la ley cerrado y consistente. Sin embargo, en la lógica del no todo fálico, se trata de una figura distinta del Otro: un padre que enuncia la ley pero está incluido en el conjunto al que esa ley se aplica por lo que no puede ocupar el lugar de excepción necesario para ser su garantía, como ocurre con el padre actual; el conjunto al que se aplica la ley es entonces inconsistente y no se puede cerrar.
Decimos que, en el primer caso, existe un Otro de la garantía (2) y, en el segundo, no existe ese Otro –lo que no quiere decir que no haya ningún Otro sino que estamos ante una figura del Otro marcada por su inexistencia lógica, que se escribe mediante el matema S(A/).
Podemos aplicar estas formulas a lo social si cambiamos el valor fálico de la x de la función –f(x)- en las fórmulas para leer los fenómenos sociales (3). En vez de dos figuras distintas del padre, tendremos dos figuras distintas del Otro social (2): la del Otro que existe, consistente, y la del Otro que no existe, inconsistente. Y el conjunto definido por ese Otro pasa a ser el conjunto social, cerrado y limitado en un caso y abierto e ilimitado en el otro.
Entonces cuando hablamos de la feminización actual del mundo actual, y decimos que este último se rige por la lógica del no todo, queremos decir que nuestra época nos las tenemos que ver con las consecuencias de la inexistencia del Otro.
¿Cuáles son estas consecuencias y cómo podemos pensar que afectan a la erótica actual, si tenemos en cuenta que la erótica es siempre sensible a los cambios en las coordenadas culturales del Otro?
Hemos dicho que la inexistencia del Otro afecta a la enunciación de la ley, lo que repercute en la figura actual de la autoridad, que no puede sostenerse en sí misma -principio último de cualquier autoridad- ni puede garantizar la ley del mismo modo. Es una autoridad agujereada. Esto tienen consecuencias en la regulación del goce y, también, en los vínculos de amor.
Al quedar la regulación del goce a cargo del sujeto, éste no solo queda librado a sí mismo, sino que también queda a solas consigo mismo. El autismo del goce se vuelve prevalente. El goce no se dirige al Otro, como requiere el amor. Esto es lo que Lacan presagió durante mayo del 68 como el ascenso futuro –nuestra actualidad - del objeto a, el objeto de goce, al cénit social.
Este ascenso tiene lugar en detrimento de la función del ideal.
Uno y otro proveen de distintas modalidades de regulación: si el ideal provee de una regulación para todos, la regulación del objeto a es singular, para uno solo, es una autorregulación sin el Otro, lo que da una regulación “desregulada” desde el punto de vista del universal. El goce se regula por el lado del exceso, acentuando su lado mortífero.
Es una regulación en principio por fuera del vínculo con el otro, si bien puede llevar a hacer vínculo por modalidad de goce, cada vez más frecuentes: cenas de singles, grupos excursionistas gays… Estos vínculos que no se basan en el ideal sino en la satisfacción no dan la misma solidez al sujeto.
Actualmente el goce (régimen del Uno) prevalece por encima del amor (régimen del Otro) y sus vínculos, que son más frágiles e inestables, pero sobre todo más banales.
El amor incomoda a muchos sujetos hoy en día. Quizás porque crea dependencia no muy bien vista en estos tiempos en los que imperan la ilusión de autonomía y de independencia –así como hacer en todo momento lo que se quiere y estar siempre bien. Paradójicamente cada vez encontramos más dependencias, solo que son "autistas" y dejan al sujeto solo consigo mismo teniendo como único partenaire el objeto de goce: la droga, el juego, la imagen, el trabajo,  internet… Al no tener el límite del amor, el goce enseña claramente su naturaleza compulsiva.
Las modificaciones en las relaciones del amor con el goce en los sujetos contemporáneos no pueden dejar de afectar al deseo.
Si tomamos el famoso aforismo lacaniano sobre las relaciones entre amor, deseo y goce, “Solo el amor permite al goce condescender al deseo”, podemos preguntarnos qué pasa si el amor, el vínculo con los otros, no tiene suficiente solidez a fin de que el goce autista consienta en realizar alguna cesión para preservar el deseo.
Vemos que cuando el sujeto queda librado al propio goce, desea menos (4). Paradójicamente la ausencia de prohibiciones o de limitaciones no tiene como consecuencia un deseo mayor sino un debilitamiento de este último. El estado actual del deseo se puede reconocer en el incremento de la apatía, el aburrimiento, la desilusión y ausencia de proyectos y la sensación de poca vitalidad que conduce a un número cada vez mayor de sujetos al consumo de drogas estimulantes, legales (antidepresivos...) e ilegales (cocaína, etc.), o de "nuevas experiencias" y sensaciones fuertes.
En nuestra época el deseo sufre inexorablemente la misma suerte que la subjetividad, ambos en peligro de extinción al compartir como hábitat el mismo precioso y reducido margen.
Como conclusión, vamos a parar a una paradoja: resulta que, a pesar de las libertades sexuales de nuestra época, de que nunca hubo tantas ocasiones para todo tipo de encuentros, y de que hay muchos encuentros, a pesar de que, a nivel de conducta sexual, los sujetos no encuentran apenas restricciones para hacer lo que quieren -encuentran más bien un empuje a hacerlo-, y siempre pueden encontrar en algún lugar un partenaire dispuesto, las coordenadas actuales de las relaciones entre el amor, el deseo y el goce llevan más bien a pensar que la erótica no disfruta de un buen momento.

Notas
1. J. Lacan. El Seminario, libro XX: Aún (1972-1973). Buenos Aires: Paidós, 1989.
2. J.-A. Miller y E. Laurent. El Otro que no existe y sus comités de ética (curso 1996.1997). Buenos Aires: Paidós, 2005.
3. Sobre este punto se puede consultar el artículo que publiqué hace un tiempo: “Jacques Lacan, Dios y el goce femenino”. En: Revista El psicoanálisis 7. Barcelona: ELP, 2004.
4. Ver la entrada anterior en este blog: “El psicoanálisis y el fracaso de la liberación naturalista del deseo”: http://www.elblogdemargaritaalvarez.com/2010/02/el-psicoanalisis-y-el-fracaso-de-la.html

2 comentarios:

MONICA dijo...

MUY BUENO TU ARTICULO MARGARITA. QUISIERA PEDIRTE ME PASES DATOS BIBLIOGRAFICOS PARA TRABAJAR ESTO DE LA FEMINIZACION DEL MUNDO. MUCHAS GRACIAS. MONICA BIAGGIO, MIEMBRO DE LA EOL Y DE LA AMP.

Margarita Álvarez Villanueva dijo...

Gracias Mónica.
Creo que la feminización del mundo contemporáneo hay que entenderla fundamentalmente como una feminización lógica, consecuencia de que el Otro que rige el conjunto social tenga la figura de su inexistencia lógica, es decir, la isma figura que rige lado fórmulas de la sexuación del lado femenino. Puedes ver otro articulo en el archivo del blog llamado "La feminización lógica del hombre contemporáneo". Espero que te ayude.
Te pongo aquí la dirección:
http://www.elblogdemargaritaalvarez.com/2010/09/la-feminizacion-logica-del-hombre.html

Un saludo,

Margarita